Las universidades públicas andaluzas lideran un año más la oferta de talleres, visitas guiadas, demostraciones y dosis de café con ciencia de la programación de la Semana de la Ciencia en Andalucía y lo hacen con el objetivo de acercar a estudiantes, desde Infantil a Bachillerato, la magia de la ciencia. La XIX edición de la Semana cuenta con más de 374 propuestas presentadas por las universidades, a las que hay que sumar 14 Cafés con Ciencia, planes que combinan ciencias y letras, retos y visitas guiadas, experimentos y hasta magia y que sirven para contar, con un lenguaje ameno, las principales líneas de investigación de la región.

Una de las actividades de la Semana de la Ciencia en la Universidad de Granada.

La Semana de la Ciencia en Andalucía, un programa organizado por la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad y coordinado por la Fundación Descubre, servirá de marco para que las facultades y laboratorios universitarios cuenten qué es un investigador, que proyectos lideran y cómo se construye el futuro desde las universidades a cerca de 25.000 estudiantes.

La programación de este evento divulgativo permite por ejemplo mostrar la biodiversidad vegetal, tocar las áreas de laboratorio andaluzas, conocer qué significan los colores de cada alimento o adentrarse en los retos para una arqueología científica. En la agenda diseñada por las universidades públicas andaluzas tiene un especial protagonismo la de Granada que, con más de 200 propuestas, presentará su día a día a posibles futuros alumnos.

Y es que las universidades lideran las opciones de un programa que esta edición ofrece más de 576 propuestas organizadas por 149 instituciones, propuestas que resaltan el talento de los centros de investigación andaluces.

Café con Ciencia en la UCO

Las propuestas de la institución académica granadina contarán con la participación de unos 3.000 alumnos de más de sesenta colegios e institutos de la provincia que disfrutarán de los 123 itinerarios diseñados para todos los ciclos y repartidos por diferentes facultades. En esta ocasión, Ciencias con casi un centenar de propuestas marca el ritmo de la Universidad de Granada, que mima también la investigación que se hace en otros centros como Educación, la Escuela Técnica Superior de Caminos o Sociología, porque las letras también tienen mucha ciencia.

Su programa de actividades propone una astronomía accesible o conocer la criptobiosis, realizar experimentos con pompas de jabón o con magnetismo, jugar con fallas y terremotos o descubrir los diez experimentos de física más bellos. La Universidad de Granada ha programado además varias dosis de Café con Ciencia, visitas al Aula del Mar, el museo de minerales o el laboratorio de trampas de iones y media docena de conferencias para analizar el origen cósmico, descubrir los elementos de la tabla periódica que hay en el suelo o conocer el valor nutricional de las plantas visto desde el espacio.

También amplio es el abanico de propuestas diseñado por la Universidad de Almería (UAL), que llegará a más de 5.000 personas gracias a cuarenta actividades de casi todos los formatos. Con el objetivo de despertar vocaciones científicas y presumir de trayectoria investigadora, Almería propone durante esta quincena construir tu propio robot humanoide, participar en un taller de escritura creativa, comprobar que el estómago funciona como un segundo cerebro o acercarse a toda la magia que esconde la química. El plan almeriense permite además conocer la planta de producción de microalgas o retarse en el ‘Stat Wars: el imperio de los datos’, pero también acercarse al Derecho desde el juego o descubrir el error de Darwin.

Con el objetivo de despertar vocaciones científicas, la Universidad de Cádiz (UCA) se ha sumado a la receta de Café con Ciencia, un modelo para mezclar conocimientos con historias personales que facilita entender las líneas de trabajo de los investigadores y que sirvió el pasado lunes para inaugurar esta quincena científica gaditana.

Visita a los laboratorios de CITIUS de la US.

La UCA ha servido este año más de una taza de conocimiento para abordar temas tan dispares como los atractivos de convertirse en arqueólogo, el perfil de un asesino en serie o las herramientas para prevenir la obesidad infantil. Los expertos de este centro académico también han acercado la biología del cerebro y los delitos que se cometen desde las redes sociales y han desvelado algunas de las curiosidades de la ciencia en la basura.

El campus gaditano también propone una aproximación a la ciencia en diminuto o la posibilidad de ver las matemáticas como parte de un todo más grande y, desde el formato de conferencia, va a explicar que la ciencia también está en los cómics, que los videos con el móvil pueden ser la herramienta perfecta para educar o que la investigación lo abarca todo, desde el arte o la cocina a la literatura y el deporte.

La decena de propuestas de la Universidad de Córdoba (UCO) han explicado cómo ver lo invisible o la calidad del aire que respiramos, pero también han puesto a prueba a los más intrépidos con su ‘escape room’ sobre un asesinato en la campiña. Además, la UCO ha organizado además la cuarta edición del Congreso de Investigadores Noveles, una iniciativa que busca la interacción de investigadores de diferentes disciplinas para generar sinergia.

A esas propuestas se han sumado las organizadas por la Universidad de Málaga, que el pasado miércoles sirvió más de media docena de tazas de Cafés con Ciencia para analizar la pronocultura y su relación con la violencia de género y descubrir el aceite de oliva, acercarse a la neurobiología que hay en el Alzheimer o las posibles aplicaciones de los genes en el campo de la biotecnología.

La Universidad de Huelva se ha sumado a la Semana de la Ciencia de Andalucía con una treintena de propuestas para que más de 2.600 estudiantes se acerquen a las líneas de investigación onubenses, un programa articulado en tres itinerarios diferentes que permiten conocer, de manera amena y con talleres prácticos, cómo se hacen las golosinas o las claves de una Recuperación Cardiopulmonar (RCP) para salvar vidas, pero también visitar una cabina de control de calidad del aire y acercarse a los mitos relacionados con la salud.

Desde Jaén, la Universidad ha ideado 43 propuestas que combinan las catas de vino y de aceite con las propuestas expositivas, y que pasan a la acción con actividades como su ‘break out’ sobre Velázquez, una actividad similar a un ‘escape room’ pero diseñada para grupos más grandes que desde el juego explica en qué consiste la profesión de historiador del arte. Lo hace con el reto de convertirse en un investigador que viaja en el tiempo para ayudar a un librero del siglo XIX que busca una obra del pintor desaparecida. El programa jienense ofrece además charlas y visitas por los laboratorios, excursiones por complejos mineros y yacimientos arqueológicos y hasta conferencias en las que se demuestra que la magia es pura física, o al revés.

Las dos universidades de Sevilla ofertan durante esta quincena divulgativa un total de 30 actividades que acercarán la labor de sus facultades a más de 3.500 personas. La Universidad de Sevilla ha propuesto este año un taller de espías en la US, una temática que contrasta con el de escritura creativa en la era digital o las actividades para conocer los alimentos de los colores o las bacterias, esos habitantes invisibles de la boca. La agenda de esta institución para la Semana de la Ciencia permitirá recorrer sus laboratorios, compartir café con sus científicos o descubrir con talleres y sesiones formativas el tesoro de Tomares, cómo funciona un laboratorio de arte o las ventajas de tener a un químico en la cocina.

La Universidad Pablo Olavide también se ha sumado al programa coordinado por la Fundación Descubre y ha organizado casi una docena de propuestas para intentar despertar vocación científica en cerca de 1.400 personas. Esta universidad sevillana desgranará las claves para vivir más y mejor pero también ofrece talleres para adentrarse en temas tan diversos como el impacto del hombre en la biodiversidad, la interculturalidad en siglos pasado, cómo fabricar proteína en casa o el papel de las científicas clásicas desde la literatura.