Conocer el error de Darwin, naufragar en la isla de posibilidades de los ecosistemas andaluces, comprobar que la química es pura magia o al revés son algunas de las propuestas diseñadas por siete organizaciones para acercar en la provincia de Almería las líneas de investigación de sus laboratorios y centros científicos en el marco de la Semana de la Ciencia, organizada en Andalucía por la Consejería de Conocimiento, Investigación y Universidad y coordinada por la Fundación Descubre. El sabor de la ciencia marca este menú con cerca de medio centenar de propuesta, talleres, visitas guiadas y mucho Café con Ciencia que nutren la Semana programada en Almería.

Esta edición de la quincena de divulgación científica acercará hasta el próximo 18 de noviembre la ciencia a casi 6.000 personas, la mayoría estudiantes, que podrán adentrarse en los laboratorios y centros de investigación de siete instituciones almerienses. El evento científico mezcla este año física, bichos, química y experimentos para que la ciencia parezca un juego de niños.

Las propuestas, organizadas mayoritariamente por la Universidad de Almería y la Estación Experimental de Zonas Áridas-CSIC, suman las propuestas del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa).

La Estación Experimental permitirá distinguir el sexo de los abejorros y acercarse a la polinización, conocer cómo conservar las especies amenazadas en cautividad o comprobar que los residuos pueden ayudar a recuperar el entorno natural. Además, una yincana científica retará a los participantes a demostrar lo que saben del suelo, las plantas o los animales y un taller enseñará el fototrampeo, una ‘técnica’ para conocer qué pasa en el campo cuando nadie mira.

La Universidad de Almería protagoniza la oferta de esta Semana de la Ciencia con un programa que mezcla desde una aproximación a la sexología de los jóvenes a los consejos para prevenir enfermedades cardiovasculares en los adolescentes. Talleres prácticos enseñarán la física, química y biología que esconde el suelo, pero también los trucos para programar un robot industrial o uno que sea humanoide.

Las actividades retan a diferenciar entre la nutrición y la ‘nutrificción’, a conocer la química que adereza las cocinas, su sabor o que los insectos representan ya un recurso alimenticio sostenible tanto para las personas como para los animales. Y como no solo de pan –o bichos- vive la ciencia, Almería ha propuesto además conocer las raíces jurídicas de la violencia de género, visualizar el ADN con geles o descubrir las especies marinas de su litoral.

Esta Semana de la Ciencia almeriense ha propuesto además actividades para conocer el aroma de las plantas, la magia hecha química o los hongos del laboratorio. Junto a las propuestas de Café con Ciencia, el evento ha demostrado de la mano de Darwin que los errores pueden ser el mejor de los aciertos y que se puede ser un náufrago en la roca. La Universidad de Almería ha enseñado también con un taller a desmontar rumores, a usar la realidad virtual para avanzar en la psicología clínica o las implicaciones sostenibles de la ‘industria 4.0’. De ciencia ficción, o casi, ha sido el taller para analizar las matemáticas que muestran las series de televisión o los avances del estudio de la impulsividad en personas gracias a la neurociencia.

Junto a los talleres, esta Semana de la Ciencia ha permitido conocer la plata de producción de microalgas o las instalaciones de prácticas de ingeniería química y, hasta el próximo 18 de noviembre, disfrutar de una exposición que refleja las posibilidades y realidades de la agricultura sostenible protegida.